Nota: Este gráfico muestra la diferencia entre el crecimiento previsto de los beneficios por acción para los próximos 12 meses y el crecimiento real de los beneficios por acción durante los 12 meses anteriores, tanto para el índice MSCI USA como para el MSCI Emerging Markets.
Fuentes: Cálculos de Vanguard basados en datos de Bloomberg a 11 de mayo de 2026.
El ciclo de expansión de la IA es una tendencia clave que favorece un impulso de beneficios más sólido y amplio. El gasto en capital para IA, en constante aumento, de los «hiperescaladores» —grandes empresas tecnológicas que construyen y gestionan una amplia infraestructura en la nube optimizada‑ para la IA— se estima en unos 800 000 millones de dólares este año. Este desembolso ya se está traduciendo en unos ingresos sistemáticamente mejores ‑de‑ lo esperado para las empresas vinculadas a la cadena de suministro global de infraestructura de IA. Entre las beneficiarias se encuentran empresas de los sectores de litografía, fundición, memoria y almacenamiento de la fabricación de semiconductores.
Dentro de ese ecosistema, la atención se ha desplazado hacia el mayor cuello de botella: los chips de memoria de alto ancho de banda, que son fundamentales para los casos de uso con alto volumen de inferencias‑ y para los agentes de IA, en los que la latencia —el tiempo que transcurre entre la entrada y la salida de la IA— es especialmente importante. El énfasis en los chips de memoria de gran ancho de banda se está traduciendo en un crecimiento explosivo de los beneficios y en expectativas al alza, junto con un sólido comportamiento de los precios, para empresas como Micron Technology y SanDisk en EE. UU. y las surcoreanas SK Hynix y Samsung.
Los efectos no se limitan a los semiconductores, sino que también afectan a los sectores físicos implicados en la construcción, el suministro eléctrico y la refrigeración de los centros de datos, así como a las empresas de los sectores de la energía, los servicios públicos, la industria y los materiales. Es poco probable que los efectos en cadena de la IA se detengan ahí. Las empresas más allá de las que se dedican directamente a la infraestructura de IA se beneficiarán a medida que la IA se extienda por toda la economía y aumente la productividad.
Es probable que la evolución de las tendencias actuales dependa de unas cuantas cuestiones clave:
- ¿Seguirá fortaleciéndose la expansión de la infraestructura de IA, respaldando los semiconductores y los beneficios relacionados con Corea y Taiwán?
- ¿Con qué eficacia monetizarán su inversión en IA los hiperescaladores de IA, como Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft?
- ¿Se extenderán los primeros indicios de los beneficios de la IA y comenzarán a impulsar los beneficios y los márgenes de las empresas de todos los sectores que la utilizan?
Las tres cuestiones merecen seguimiento estrecho. Son la clave para definir el perfil de crecimiento de los beneficios del mercado bursátil mundial, que ha estado y seguirá estando marcado por la IA.